Oraciones por la salud de una esposa

Como hombre y puesto a la cabeza de la familia y, por tanto, de la pareja, es nuestro deber rezar por nuestra querida mitad. Sí, sabemos que la oración es un pilar de nuestra vida espiritual, pero ¿cuál es la profundidad de este acto? Orar por ella no es una opción sino una necesidad.

Fuente: https://oracionespoderosasmilagrosas.com/oracion-para-que-mi-esposo-no-mire-a-otra-mujer/

Oraciones por la salud de una esposa

Maridos, oremos por nuestras esposas. Sí, debes rezar por ella. Recuerda que Dios te ha dado a Su amada hija y que confía en ti para que la cuides al máximo.

La oración es vital para su vida y como “cabeza” de su familia, nuestra autoridad y nuestro deber es cubrirla tanto con nuestro amor como con nuestra cobertura espiritual. Él nos puso en esta posición para ser el sacerdote, el que debe imponer el reino de Dios en su propio reino, en su familia, en su hogar y en su esposa.

Amarlo y declarar la Palabra de Dios sobre su vida es un requisito previo para su buen desarrollo, pero también para su equilibrio, ya sea en su mente, en su alma y, por supuesto, en su cuerpo. El Señor nos da este derecho y privilegio de poder depositar, liberar, declarar, apropiarnos de las promesas del reino sobre su vida.

Con demasiada frecuencia olvidamos que nuestra esposa es la que es el corazón, el pulso de la familia, las paredes de la casa de la que somos el techo.

Si no se siente bien, si no tiene paz, ¿cómo querríamos tener un hogar sano y equilibrado si no nos centramos en ella?

Orar por su esposa es preocuparse por ella, salir de sí mismo y concentrarse en su propio equilibrio. ¿Por qué? ¿Por qué? Por amor ante todo, pero también porque estamos unidos y formamos una sola carne. Si lo está haciendo bien, entonces lo estamos haciendo bien. Es el equilibrio que asegura que el “universo” se mantenga unido y que “todo” esté bien.

Oraciones por la salud de mis esposas

Nuestra esposa debe ser una prioridad tanto en nuestras oraciones como en nuestra gratitud al Señor.

Seamos honestos, cuando te enamoraste de esta hermosa criatura, tu realidad respiraba al mismo ritmo que la suya, ¿no es así? Entonces, ¿cómo puede ser diferente ahora que estás casado?

Nuestra esposa debe ser una prioridad tanto en nuestras oraciones como en nuestra gratitud al Señor. Seamos honestos, cuando te enamoraste de esta hermosa criatura, tu realidad respiraba al mismo ritmo que la suya, ¿no es así? Entonces, ¿cómo puede ser diferente ahora que estás casado?

Esto debe ser amplificado, intensificado. Cuando nos casamos, es entonces cuando el viaje comienza a ser realmente emocionante.

Rezar por ella es rezar por el “nosotros”, rezar por nuestro equilibrio, porque si está bien, todo estará bien. Su bienestar debería ser más importante para nosotros que el nuestro. El auto-sacrificio (como el Señor Jesucristo) comienza hacia ella. Si esto no es posible o concebible para ti, entonces realmente busca el rostro del Señor para que te revele la profundidad de Su Amor por ella y la responsabilidad que le corresponde y que no es opcional.

Seamos rápidos y vigilantes con respecto a lo que está pasando. Involucrémonos como si nuestras vidas dependieran de ello y dependieran de ello, ¡lo creas o no! No oren para que Dios la transforme como nosotros queremos que sea (es totalmente egoísta y enfocada en nuestras necesidades, porque indica que estamos insatisfechos… abre puertas que es peligroso abrir), sino como Dios quiere que sea para entrar plenamente en la llamada de su vida. Esto es parte de nuestros deberes y obligaciones….

Como me gusta repetir (para mí ya), como Jesús nos dijo, tomar su yugo, porque es dulce y ligero.

Oraciones por la salud de mi esposo

Siempre recordaré que cuando estaba con Leslie, pasé entre tres y más de cuatro horas en transporte público para estar con ella. Podía esperarla bajo la lluvia durante horas, esperarla y recogerla para llevarla a casa después de la escuela o del trabajo y eso me importaba. Lo hice por amor, porque era todo lo que era importante para mí, en mi corazón, el objeto de mis pensamientos y que hacía la vida mucho más agradable, mucho mejor.

Estar en su presencia hizo el cielo mucho más azul, el aire tan santo y los horrores de este mundo menos dramático… porque el amor que sentía por ella (y que habita y crece día a día) dio lugar a la esperanza de lo mejor y a la fuerza para superar cualquier cosa. Nuestras prioridades están cambiando y por eso se está convirtiendo en nuestra prioridad y en el tema principal de nuestras oraciones.

Ponga atención al Espíritu Santo y libere lo que Él desea lograr para ella. Hombres, seamos una bendición para ella y para el activador que participa en la realización de su destino.

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